No me gusta que entre a mi pieza porque me desagradan profundamente las pelusas o pelos en mi ropa, una de mis tantas molestas manías. Me mira para que lo deje entrar porque estaba lloviendo. Quédate un rato para tomarte una foto, a tu mirada de gato indiferente, que no me necesita, porque si no le abro la ventana yo se la abrirá otro y no le abre nadie, tampoco le importa. Se va.
No hay comentarios:
Publicar un comentario