domingo, 10 de febrero de 2013


Me gustan esas casas antiguas perdidas en los campo porque me recuerdan a mi niñez, época en la que alcancé a vivir un poco de "como era antes", antes de que el "progreso" arrasara con todo. Mientras más apartado se esté del urbe, más estancado está el tiempo. Tal vez no son mis recuerdos sino los recuerdos que mi mamá logró transmitirme. Me recuerda a ella, a sus abuelos, a su infancia y a la mía.